Ir al contenido principal

Un mundo hipertextual

tecnologia

Internet es hoy parte esencial de nuestras vidas. ¿Quién imagina hoy una vida sin Google, Wikipedia, Facebook y otros tantos?

Sin embargo con la evolución móvil llegaron apps como el whatsapp. Dichoso whatsapp. Desde entonces estar 'conectado' pasó a ser lo más importante.
Como lo fuera en su momento relacionarse, comer y esas cosas. Cosas del
mundo físico 'en el fondo innecesarias' que obviamente han pasado a segundo plano.

Las repercusiones del whatsapp han sido fatales para la sociabilidad e integridad física del ser humano. Se ha vuelto imposible caminar por la calle sin chocar con algún incauto que va tecleando por la calle, enfrascado en su dispositivo móvil.

whatsapp

Una pareja sentada en la terraza de una cafetería, que en vez de hablar entre ellos permanecen absortos con sus respectivos terminales tecleando sin parar. Totalmente surrealista.

Es ridículo que gente haya muerto al cruzar una carretera, ignorante de lo que sucedía a su alrededor por ir tecleando en el móvil. Un segundo estás contándole al mundo vía twitter lo asombrosa que es tu nueva app y al segundo siguiente, ploff, se acabó tu historia. Me parece a mí que urge un cambio de prioridades.

Llamadme anticuado, pero antes que hablar con alguien vía whatsapp, mientras no dejan de mandarme vídeos absurdos y de preguntarme que qué hago,prefiero mantener una buena conversación cara a cara.

personas sentadas

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cómo evitar un accidente de coche

Admito ser uno de esos hombres que con 27 años aún no sabía conducir. Vivía en un mundo diferente, sin prisas y a mi ritmo. Y hasta los 28 no me he sacado el permiso. Durante 10 años he sido ese amigo al que todos llevan en un momento u otro; aunque más que nada he sido un caminante. Como pasajero mi destino no dependía de mí, sino de otros. Yo sugería, pero no decidía. Y cuando podía hacerlo, era usando mis piernas como vehículo. En mis tiempo de jugador de baloncesto caminaba a diario con mi pelota, botando de arriba a abajo en todo rincón posible. También me sobrevuela algún recuerdo de mi época de árbitro de fútbol, caminando de un pueblo a otro cada fin de semana, cansado tras dos o tres partidos. Todo para evitar esperar dos horas al autobús. Tanto era caminar parte de mí, que una vez incluso volví caminando de Francia a España cruzando los Pirineos. Conducir lo cambia todo. Las comodidades, la velocidad, el tiempo ganado; pero también la sensación de certidumbre. Seamos o

Cosa de bebés

Una cosa que admiro de la cultura india «india americana, no hindú» es su respeto por el futuro. Eran un pueblo nómada con un respeto ancestral por el futuro. Su modo de vida era pura economía. Recordad que la economía es una ciencia que estudia cómo administrar recursos limitados para satisfacer necesidades ilimitadas. Ellos usaban la tierra por un tiempo, y después, por abundante en alimentos y agua que ésta fuera, se desplazaban a otro lugar. Dejaban descansar la tierra para que generaciones futuras disfrutasen de ellas; hoy ese espíritu parece haberse olvidado. La generación perdida nos llaman. Crecimos en un tiempo de inestabilidad, aprendimos de gente que no sabía enseñar, pero aquí estamos los que quedamos. Algunos tuvimos mejores ejemplos que otros, unos tuvieron más suerte que otros, y ahora todos nos necesitamos. ¿Nuestro propósito? Salvar el obstáculo que nos plantaron nuestros mayores, y hacerlo no por nosotros, sino para beneficio de las futuras generaciones. Somos

Mujeres y Unicornios

Todo el mundo ha oído hablar de los unicornios; criaturas míticas que destacan por su belleza y fugacidad, pues son inalcanzables. Supongo que todo el mundo tiene a lo largo de su vida, esa experiencia con su unicornio particular. En mi caso esa mujer hermosa, exótica e inalcanzable que no termina de dejarse seducir, siendo arrebatadoramente seductora. Entra y sale de tu vida, dejándole siempre esa huella, pasa fugazmente, quedandose solo lo justo para que percibas su aroma, y justo en el instante en que tu cerebro lo identifica, ella desaparece. Pero sabes que ha estado allí. Como el unicornio, es inalcanzable, avanzáis a distinta velocidad, por caminos distintos, que de vez en cuando se cruzan. Ejerce esa atracción casi magnética sobre ti y aunque lo intentes, no terminas de olvidarla. Son mujeres independientes y aventureras, siempre con un toque de misterio que las vuelve tan fascinantes. ¿Creeis posible alcanzar a un unicornio? Yo creo que sí es posible, difícil, per