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Mostrando entradas de 2016

El coste de lo barato

Tenía entendido que los precios no existen, resultó ser cierto. Un precio es simplemente lo que que alguien está dispuesto a pagar. Sólo al aceptar los precios y pagarlos éstos existen, entre tanto son sólo una quimera. El valor es otra cosa: valor es aquello a lo que estamos renunciando al conseguir lo que queremos adquirir. Decía Antonio Machado: "Sólo un necio confunde valor con precio".

Las empresas de hoy en día rigen algo más de lo que deberían, pero objetivamente hablando, son organismos que satisfacen las necesidades del consumidor con una eficiencia mayor de la que podríamos lograr individualmente, lo que implica que en función de sus costes nos impondrán unos precios u otros. Ahora bien, no es lo mismo el coste de producir comida de verdad que el de hacer un mejunge de trigo transgénico lleno de E-952 u otros del estilo con el que llenarnos la tripa. El segundo es absurdamente barato; nos cobren lo que nos cobren, todo es beneficio, porque gastan casi cero por uni…

Actitudes animales

En «Armas, gérmenes y acero», Jared Diamond hace una más que interesante recopilación de la historia de la humanidad, desde un nuevo punto de vista. Además, apunta de forma sutil –al menos eso extraje yo del libro– que nos equivocamos al olvidar, que a pesar de todo, somos animales. Y como ellos, muy predecibles. Es una obra magnífica, y bastante exacta, sin embargo creo que el hecho de ser animales no tiene por qué limitar nuestras opciones. Su libro, que me animo a recomendaros, me inspiró unas palabras:

Se encontraba deslizante y sin luces, una gaviota que volaba entre las nubes; su destino no iba atado al de las huestes, pues de guerras huía como la peste.
Se encontraba reposada en la baranda una grulla que cantaba en la mañana, no callaba, no sufría acobardada, pues su sangre era fuerte, la avalaba.
Se encontraba escondida entre la maleza una serpiente que aguardaba a su presa, sin pestañear, confiada esperaba que llegase alguna presa despistada.
No se encontraba durmiendo el león que se nega…

La universidad y el mundo laboral

Para cuando te das cuenta, estás escribiendo: nueve de febrero de 2015, tachando y cambiando el cinco por un seis. Ha sido rápido, apenas te has diste cuenta, pero ya es 2016. ¿Y cómo recibimos al año? ¿estamos llenos de entusiasmo y objetivos para el nuevo período? ¿hemos llegado ya al punto de aceptar que las metas de año nuevo son absurdas, o sencillamente tenemos el cerebro hecho una pasa de tanto estudiar? Mi caso es más bien el tercero, aunque por suerte todavía es una pasa de las grandes. Los que me conocen saben que el esfuerzo infinito no es lo mío; me gusta dedicarme a las cosas, pero no matarme por ellas.

Como universitario novel, estoy saboreando las mieles del conocimiento, abriendo la mente y esas cosas. ¿Se aprende? ¿vale la pena? hombre, pues si estudias, claro que aprendes.
Pero creo que no viene mal un ejercicio de franqueza; y es que la gente ya no estudia para aprender, estudia para conseguir un buen trabajo. Sin embargo, spoiler alert: estudiar ya no garantiza un…