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Mostrando entradas de 2018

Cómo evitar un accidente de coche

Admito ser uno de esos hombres que con 27 años aún no sabía conducir. Vivía en un mundo diferente, sin prisas y a mi ritmo. Y hasta los 28 no me he sacado el permiso. Durante 10 años he sido ese amigo al que todos llevan en un momento u otro; aunque más que nada he sido un caminante. Como pasajero mi destino no dependía de mí, sino de otros. Yo sugería, pero no decidía. Y cuando podía hacerlo, era usando mis piernas como vehículo.

En mis tiempo de jugador de baloncesto caminaba a diario con mi pelota, botando de arriba a abajo en todo rincón posible. También me sobrevuela algún recuerdo de mi época de árbitro de fútbol, caminando de un pueblo a otro cada fin de semana, cansado tras dos o tres partidos. Todo para evitar esperar dos horas al autobús. Tanto era caminar parte de mí, que una vez incluso volví caminando de Francia a España cruzando los Pirineos.

Conducir lo cambia todo. Las comodidades, la velocidad, el tiempo ganado; pero también la sensación de certidumbre. Seamos o no c…

La vía de la censura

Hoy en día todo el mundo es susceptible. Demasiado.

Me comentaban hace un tiempo, mientras cenábamos en el trabajo, que habían multado con 30 000€ por racismo a un equipo de fútbol que llevaba 1 semana haciendo jornadas contra el racismo. Lo curioso es que les multaban por una de esas iniciativas antiracistas. ¿Contradictorio verdad? El fútbol no me apasiona, pero la noticia sacó a relucir un tema interesante: la hipersensibilidad.

Hablo desde la experiencia cuando digo que hay mucho racismo en el mundo, pero estamos pasando de marcar los límites naturales del respeto, a cruzar en silencio los lindes de de la represión. Yo por ejemplo, soy negro. Vengo de África, no de la tropical, como decía el anuncio. Y personalmente, no me gusta que me llamen 'negrito'. Lo tolero una vez por desconocimiento, pero a la segunda me lo tomo como una falta de respeto. Los habrán que al contrario, prefieran 'negrito' a 'negro'. Pero al final son todo detalles, cada uno con sus s…

Las trampas de la mente

Tu mente te traiciona a diario más de lo que nunca lo hará ninguna persona. Es drástico, pero tómate un momento para reflexonar sobre ello. Antes de hablar de los problemas de los demás, es necesario solucionar los propios, que nunca son pocos. Yo mismo era una persona acostumbrada a criticar a los demás. No a las espaldas, lo decía todo cara a cara, pero, ¿quién soy yo para juzgar a mis semejantes?  Por mucho que nuestro ego colectivo diga lo contrario, nuestra mente no es mejor que un programa informático con un avanzado algoritmo. Ésta establece patrones que se aplican a dos o más casos, y a partir de ahí crea puentes y toma atajos constantemente, sin pararse a analizar. Lo que implica que da por hechas cosas que no tienen por qué ser siempre así.
El ser humano tiene la capacidad de evolucionar. Lo que servía a los 12 años no nos sirve a los 30, como lo que es útil a los 30 no ha de ser válido a los 50. Esto es aplicable al razonamiento, los dogmas, gustos, emociones, hábitos, y u…

Dieciocho

Rondaba en mi mente, mientras el nuevo siglo asimila su mayoría de edad, que nada como una larga abstinencia para recordar el valor de lo omitido. Aquello que añoramos nos recuerda lo vivido. Como un fénix enterrado, que brota a la superficie, pues al parecer olvidamos que resurgen tras ser vencidos. La escritura es, como decía, algo en mí que no desaparece. Una necesidad insaciable. Controlable, sí, pero que no se desvanece; pues la amo y ella me corresponde. El pasado fue un año lleno de cambios. Sucedieron cosas nuevas, cosas inesperadas, nuevas ocurrencias y planes fracasados, pero es así como nace la experiencia. Desde la temprana infancia nos enseñan a temer el cambio; a buscar la seguridad, la protección, el cobijo. Pero nada nuevo y bueno se esconde en el confort. Somos seres complejos, llenos de capas y de ángulos. Según qué ojos, según qué circunstancias, varía la naturaleza de nuestras máscaras. Es la gente que permanece, la que ahonda en nuestras almas. Pues nadie es sólo…