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Un león y el gigante rojo

Hace tiempo unos amigos me propusieron crear un canal en youtube, y aunque me pareció una buena idea, en aquel momento no me encajaba. Ellos se pasaban horas viendo vídeos, pero yo no me consideraba de la generación youtube. Creía que era una gran plataforma de expresión, pero decidí que entonces no pegaba conmigo.

Ya han pasado unos años, y tras mi súbita, aunque previsible desaparición de la blogosfera, he decidido volver a escribir. He escrito un par de raps, algún que otro artículo y dado rienda suelta a algunas ideas. Me paré a pensar un momento; el mundo ha cambiado, es un hecho que la gente no lee tanto como solía, y pensé «¿por qué no? Vamos a crear un canal en youtube. Las palabras son siempre palabras» 

 Me puse manos a la obra. Construí mi propio set de iluminación con tubos de pvc, siguiendo los consejos de un canal que descubrí de casualidad: Juanpedrotv. Compré una webcam y un pequeño micro, devoré horas del gigante rojo y aquí estoy. Con ninguna experiencia y listo par…

Qué ha sido de mí en el último año

He estado perdido, desaparecido. He estado desaparecido porque encontré una sirena.
No he escrito, ni he abierto un libro. Ha sido un año intenso, en el que más que nada, he vivido. Escribir es algo que me sale del alma, pero el mundo exterior me ha me han tenido ocupado, retenido. Las palabras e ideas han fluido en torrente contínuo mientras entablaba conversaciones, mientras atendía a los huéspedes de los hoteles, mientras escuchaba atentamente lecciones de historia de un maestro inspirador; todos los artículos pendientes siguen en mi mente, en algún lugar, esperando a ser trasvasados, compartidos. Tantas cosas han sucedido que os contaría con detalle...

No os mentiré, todo es culpa del amor. El amor convirtió a un escritor en un vividor, de sujeto observador a objeto observado. El amor me hizo, teniendo clase al día siguiente, coger un bus a las 3 de la mañana para ir a ver a mi musa, el amor fue la excusa, para encontrarme con mi sirena.
Annika Sirel. Trasgredo los principios del …

El coste de lo barato

Tenía entendido que los precios no existen, resultó ser cierto. Un precio es simplemente lo que que alguien está dispuesto a pagar. Sólo al aceptar los precios y pagarlos éstos existen, entre tanto son sólo una quimera. El valor es otra cosa: valor es aquello a lo que estamos renunciando al conseguir lo que queremos adquirir. Decía Antonio Machado: "Sólo un necio confunde valor con precio".

Las empresas de hoy en día rigen algo más de lo que deberían, pero objetivamente hablando, son organismos que satisfacen las necesidades del consumidor con una eficiencia mayor de la que podríamos lograr individualmente, lo que implica que en función de sus costes nos impondrán unos precios u otros. Ahora bien, no es lo mismo el coste de producir comida de verdad que el de hacer un mejunge de trigo transgénico lleno de E-952 u otros del estilo con el que llenarnos la tripa. El segundo es absurdamente barato; nos cobren lo que nos cobren, todo es beneficio, porque gastan casi cero por uni…

Actitudes animales

En «Armas, gérmenes y acero», Jared Diamond hace una más que interesante recopilación de la historia de la humanidad, desde un nuevo punto de vista. Además, apunta de forma sutil –al menos eso extraje yo del libro– que nos equivocamos al olvidar, que a pesar de todo, somos animales. Y como ellos, muy predecibles. Es una obra magnífica, y bastante exacta, sin embargo creo que el hecho de ser animales no tiene por qué limitar nuestras opciones. Su libro, que me animo a recomendaros, me inspiró unas palabras:

Se encontraba deslizante y sin luces, una gaviota que volaba entre las nubes; su destino no iba atado al de las huestes, pues de guerras huía como la peste.
Se encontraba reposada en la baranda una grulla que cantaba en la mañana, no callaba, no sufría acobardada, pues su sangre era fuerte, la avalaba.
Se encontraba escondida entre la maleza una serpiente que aguardaba a su presa, sin pestañear, confiada esperaba que llegase alguna presa despistada.
No se encontraba durmiendo el león que se nega…

La universidad y el mundo laboral

Para cuando te das cuenta, estás escribiendo: nueve de febrero de 2015, tachando y cambiando el cinco por un seis. Ha sido rápido, apenas te has diste cuenta, pero ya es 2016. ¿Y cómo recibimos al año? ¿estamos llenos de entusiasmo y objetivos para el nuevo período? ¿hemos llegado ya al punto de aceptar que las metas de año nuevo son absurdas, o sencillamente tenemos el cerebro hecho una pasa de tanto estudiar? Mi caso es más bien el tercero, aunque por suerte todavía es una pasa de las grandes. Los que me conocen saben que el esfuerzo infinito no es lo mío; me gusta dedicarme a las cosas, pero no matarme por ellas.

Como universitario novel, estoy saboreando las mieles del conocimiento, abriendo la mente y esas cosas. ¿Se aprende? ¿vale la pena? hombre, pues si estudias, claro que aprendes.
Pero creo que no viene mal un ejercicio de franqueza; y es que la gente ya no estudia para aprender, estudia para conseguir un buen trabajo. Sin embargo, spoiler alert: estudiar ya no garantiza un…

Despejando la mente

Soy una persona muy mental. A veces tanto, que en su servicio me vuelvo algo obtuso. Como dijo Jodorowski, la mente ha de estar al servicio de uno, y no estar uno al servicio de su mente.

Estaba agobiado y molesto en general. Me quejaba de la universidad; de esto, de aquello y de cosas más allá. Poblemas, problemas y más problemas.
Además, soy de ese tipo de personas a las que les cuesta vivir en el presente. Mi mente siempre me lleva lejos, a veces al pasado y con más frecuencia al futuro, pero ambos son sólo ilusiones. Mientras 'estamos' en ellos la vida no nos espera, discurre sin pausa a nuestro alrededor.

Ayer, hablando con mi persona favorita, me dijo: 
«Piensa esto: tienes un lugar donde estar; estudias en la universidad; puedes permitirte ir al gimnasio; tienes buenos amigos, familia y dispones de buena salud; eres guapo, inteligente y tienes una mujer que te quiere y que vendrá pronto a verte. ¿Cuál es tu problema?»
Su claridad me dejó mudo. Quedó patente que estaba sie…

La macrovisión: Teoría de la frialdad

Tengo una extraña capacidad de cambio de perspectiva: Consiste en ampliar tanto mi visión de las cosas, que lo mundano resulta insignificante. Una visión global de la humanidad que me libra de las emociones. A veces cometo el error de hablar con la gente desde este punto de vista y me tachan de frío o insensible. No soy frío y no soy insensible. Pero objetivamente, ¿qué valor tiene una vida cuando la comparas con infinidad de ellas? Cada cierto tiempo perdemos una frecuencia auditiva, una frecuencia concreta que no volveremos a escuchar jamás durante el resto de nuestras vidas, pero no lloramos por ello.

Cada otoño el árbol pierde sus hojas. Eran importantes, sí; formaban parte de él, pero el mundo continua y el ciclo sigue. Es parte de la naturaleza: la vida, el cambio y la muerte.
Si aplicamos la analogía a todo el conjunto existente de la humanidad del que formamos parte, como hojas del árbol, caemos y otras pasan a sustituirnos, es el orden natural de las cosas. En nuestra condición…